La evaluación permite corroborar si la composición de la Junta y las diferentes  áreas de especialidad de cada  uno de sus miembros, se  alinea de manera adecuada  con la estrategia de la  organización.

A partir del proceso de  evaluación se realiza un diagnóstico en el que se hace explícita la efectividad de la  estructura y en el que se señalan áreas de oportunidad a cada uno de sus miembros, para lograr así una gestión más eficiente y de mayor impacto para la compañía.